Cuando Esther vino a verme, lo primero que me dijo fue “tanto David como yo, somos súper fans de los superhéroes, sobretodo de Superman y queremos que estén  presentes en la boda”. Así surgió la idea de plantear un seating plan más formal, pero muy divertido.

El día de la boda, la novia se hizo esperar, el coche en el que debía llegar se estropeó a pocos kilómetros de la finca por lo que la ceremonia empezó con retraso. Dice el refrán que “lo bueno se hace esperar” y mientras los invitados aguardaban impacientes la llegada de Esther, disfrutaron del stand de cervezas, limonada y tés fríos que habíamos preparado porque, a pesar de que el día estuviese nublado y fuese octubre, hacía muchísimo calor.

Y así, entre disparos energéticos, garras de Lobezno y puños de Hulk, todos ¡disfrutaron como niños!

También formaron parte de esta boda:

Localización: Finca La Bodega | Catering: Boanva | Fotografía: Eduardo Monzón / Skiel (2º fotógrafo) | Decoración: La Sal