¿Recuerdas cuántos vestidos te probaste antes de dar con el tuyo? Un estudio revela que, el 34% de las novias españolas se probaron entre 10 y 19 vestidos. Sea o no tu caso, si hay algo que está claro, es que el vestido de novia guarda un gran valor sentimental para cada una de nosotras y para conservarlo de por vida, debemos tener en cuenta algunos detalles.

Cuidados de tu vestido de novia

Tintorería

los bajos del vestido y la cola suelen ser los lugares más castigados ya que generalmente son arrastrados por asfalto, hierba o tierra. Tras la boda, llévalo a una tintorería para que las manchas más difíciles desaparezcan por completo. Para asegurarte una mayor eficacia, acude unos días después (como muy tarde, dos semanas)

Lavado en casa

si la tintorería no te produce demasiada confianza o bien has tenido alguna mala experiencia con anterioridad y prefieres no correr el riesgo, siempre puedes lavarlo en casa, a mano o a máquina (en un programa delicado) y con jabón neutro. Como en el caso anterior, cuanto antes, mejor para evitar que las manchas se fijen en las fibras. A la hora de secarlo, al aire libre y extendido. Si lo cuelgas, el peso de la humedad sobre el tejido, puede hacer que pierda la forma.

Vestido de novia Elena Rubio Finca Escudero Gran Canaria

Cómo conservar tu vestido de novia

Dice el refrán que, “Cada maestrillo, tiene su librillo” y en este aspecto, hay muchas y variadas formas de guardar el vestido para que aún con el paso de los años, luzca tan bonito como el primer día.

Guardarlo sin planchar

¿el motivo? evitar arrugas y que en su pliegues, aparezcan esas horribles manchitas amarillas.

Envuelto en papel de seda

para ello, habrá que doblar el vestido cuidadosamente y colocar capas de papel de seda en cada uno de los pliegues que encuentres. De esta forma, absorberá la humedad, no se formarán tantas arrugas y evitarás que la tela pueda tocar otras partes del vestido. Por ejemplo, si tu vestido tiene apliques de pedrería, es mejor que la tapes con una capa de papel para que no roce con la tela y de este modo, las piedras no puedan dejar surcos o marcas en la tela cuando la dobles.

Al vacío

se trata de meter el vestido en una bolsa y que, tras sacarle el aire, quede herméticamente cerrada. Es una opción muy interesante si tu vestido tiene mucho tejido o una gran cola ya que quedará mucho más pequeñito y por lo tanto ocupará menos espacio.

Caja de cartón

tanto si has escogido envolver el vestido en papel de seda o bien conservarlo al vacío, guárdalo en una caja de cartón. ¿Qué tamaño es el adecuado? Eso va a depender del vestido, si es más o menos voluminoso. En cualquier caso, aquella caja que sea lo suficientemente grande como para que el vestido quepa de forma holgada.

vestido de novia Elena Rubio Finca Escudero Gran Canaria

 

 

Recuerda que debes guardar el vestido en un lugar al que no le de la luz directa, seco y sin humedad.

Una bolita de naftalina o alcanfor ahuyentará las polillas y otros bichitos. Cámbialas cada 3 meses.