María además de compañera de profesión, es amiga. Hace unos meses, recibí para mi sorpresa una foto suya frente al castillo de la Bella Durmiente en Disneyland Paris. En su mano, una precioso anillo y en su cara, una sonrisa inmensa. Después de organizar las bodas de muchos novios, ahora le tocaba a ella vivir su propio cuento.

De todos los días que hay en el calendario, la casualidad hizo que escogieran una fecha que teníamos ocupada así que decidimos decorar su sesión preboda junto a If Photographers. La idea desde el principio fue recrear un escenario que tuviera elementos que estuvieran presentes en la boda. Elegimos la tonalidad de verdes y rosas porque esos iban a ser los colores protagonistas, como las hortensias y las peonías, las favoritas de María.

Aunque el día estaba parcialmente nublado, no imaginamos lo que se nos avecinaba. Después de estar un buen rato colocando con mimo cada cosa en su lugar, comenzó a llover y el termómetro bajó en cuestión de minutos, hasta los 7º. Nos armamos de valor y decidimos seguir adelante así que, aprovechando una tregua, pudimos llevar a cabo la sesión. Estaba todo empapado, las alfombras, cojines, copas, cubiertos, platos… ¡todo! y no hubo más remedio que, trapo en mano, secar la vajilla al tiempo que María y Song se fotografiaban por los alrededores. Con una buena organización, todo es posible. Y es que, “el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta y todo lo puede”.

Fotografía: If Photographers